> DESTACADO

Entrevista a Fabio Vinuesa, creador de Distrito 91




Hemos tenido la oportunidad de conversar con el gran Fabio Vinuesa, DJ y productor musical español, creador del sello de electro Distrito 91, con base en Madrid. Su trayectoria como DJ y coleccionista de vinilos ha influido directamente en su manera de producir, lo que lo ha llevado a desarrollar varios proyectos musicales en donde explora diferentes ideas y enfoques.

Por el catálogo del sello, han pasado artistas como Boris Divider, KafkaCtrl, Noamm, Hoax Believers y Dark Vektor, y hoy el proyecto ha dado forma a un colectivo que, además de lanzamientos, organiza eventos, un podcast y colaboraciones, expandiendo su actividad hacia más ciudades dentro y fuera de España.

Agradecemos a Fabio por el tiempo y la disposición para responder a esta entrevista, en donde nos cuenta acerca de como se originó el sello, su evolución, sus influencias y motivaciones, y también revisamos su proyecto musical más reciente, Protocolo SysEx, con el cual ha dado inicio a una trilogía con su EP debut llamado 'Geometría Virtual'. 


 Cuéntanos, ¿Cómo y cuándo nació Distrito 91?

Distrito 91 nace en Madrid en 2020. La idea llevaba ya varios meses rondándome la cabeza, con ganas de poner en marcha un nuevo proyecto editorial y algunas intuiciones claras sobre qué hacer y cómo hacerlo. Sin embargo, entre el trabajo, los compromisos y el ritmo habitual de la vida en la ciudad, nunca encontraba el momento para sentarme a desarrollar bien todo lo que tenía en mente.

Paradójicamente, fue durante la pandemia de Covid-19 cuando el proyecto terminó de tomar forma. Estar prácticamente tres meses encerrado en casa me dio el tiempo y la calma necesarios para ordenar ideas, definir una dirección clara y empezar a construir lo que acabaría siendo Distrito 91. Ese paréntesis forzado en la vida cotidiana fue, en cierto modo, el contexto perfecto para dedicarle la atención que un proyecto así necesita y materializarlo definitivamente.


 ¿Cómo llegaste al Electro y qué te atrajo de este género para que se convirtiera en el eje principal del sello?

Siempre he estado ligado al electro desde que empecé a escuchar música electrónica. Ha sido una influencia constante. A lo largo de los años he coleccionado música de muchos estilos distintos, pero dentro de la electrónica siempre me he sentido especialmente cómodo con los ritmos rotos.

El electro tiene algo muy particular para mí, porque reúne muchas de las cosas que me gustan de diferentes géneros. Hay electro que puede sonar cercano al house, otras veces al techno, a la IDM o incluso tener una estética más oscura, cercana al darkwave o al EBM. Es un lenguaje muy flexible que conecta bien con muchas sensibilidades dentro de la electrónica.

Después de varios años coleccionando discos y escuchando de todo, centrar el proyecto del sello en el electro fue, en realidad, un paso bastante natural.



 Vemos que has desarrollado varios proyectos musicales donde se muestran diferentes facetas de tu trabajo. ¿Cómo dirías que ha evolucionado tu música con el tiempo?

He pasado por muchísimas etapas a lo largo de todos estos años, dejándome influenciar por diferentes sonidos y maneras de entender la electrónica. Creo que mi música ha evolucionado de una forma bastante natural, muy ligada también a mi propio recorrido como DJ y como coleccionista de discos.

Durante mucho tiempo estuve sobre todo escuchando, investigando y pinchando música de distintos estilos dentro de la electrónica. Empecé pinchando breakbeat, drum’n’bass y electro; siempre me llamaron mucho la atención los ritmos rotos y la música de UK de los noventa. A partir de ahí entré en el acid house y empecé a explorar las raíces de Chicago, y después Detroit. Ahí fue realmente cuando todo cambió.

Curiosamente, cuando empecé a pinchar no me gustaba demasiado el house. Era más de sonidos ravers, más duros o rotos. Pero cuando empecé a escuchar buen house y, sobre todo, cuando descubrí la música de Detroit, me explotó la cabeza. Todo ese proceso de diggin’, de escuchar y de aprender termina filtrándose inevitablemente en la manera en la que produces.

Con el tiempo he intentado que cada proyecto tenga su propio espacio y su propia identidad. Algunos están más orientados a la pista de baile, otros tienen un enfoque más conceptual o narrativo. Para mí es una forma de explorar distintas ideas sin sentir que todo tiene que encajar dentro de un único marco.


 ¿Escuchas otros géneros además de música electrónica? ¿Cuáles han sido importantes para ti y de qué manera se reflejan estos en tu trabajo?

Sí, siempre he escuchado música muy variada. Aunque la electrónica es el eje principal de lo que hago, en mi día a día escucho de todo: desde blues o soul hasta post-punk, metal, música jamaicana, noise o electrónica experimental.

Más que influencias directas, diría que es simplemente la música que forma parte de mi vida y que llevo escuchando desde hace mucho tiempo. Al final todo eso termina filtrándose de alguna manera, aunque sea de forma sutil. Por ejemplo, el dub me interesa mucho por la manera en que trabaja el espacio y los efectos, y ese tipo de enfoque supongo que termina apareciendo luego en la forma en la que construyo atmósferas o estructuras dentro de la electrónica.

Siempre he disfrutado mucho descubriendo música nueva. Hay muchísimas cosas increíbles ahí fuera.





 En cada edición de Distrito 91, la música, el concepto y la gráfica parecen convivir de manera muy integrada. ¿Cómo se construye esa unidad y qué rol cumplen el sello y los artistas en ese proceso?

Desde el principio tenía muy claro que quería que cada disco fuese algo especial. Para mí la música, el concepto y la parte visual forman un todo que tiene que convivir de manera coherente.

Normalmente el proceso empieza por la música, pero a partir de ahí intento desarrollar una dirección conceptual que acompañe al lanzamiento. Muchas veces esa idea nace de la propia energía del disco, del imaginario que sugiere o del contexto en el que se ha creado. A partir de ahí se va construyendo también la parte gráfica y visual.

El sello funciona un poco como el marco donde todas esas piezas se conectan. Los artistas son el centro del proyecto porque la música es lo que sostiene todo, pero también me interesa que exista una cierta coherencia estética que haga que cada edición se sienta parte de un mismo lenguaje.

No se trata de imponer una narrativa cerrada, sino de generar un espacio donde música, diseño y concepto puedan dialogar entre sí.










 El diseño gráfico ha sido parte importante del sello. Desde los inicios trabajaron con Luishock y recientemente tú has comenzado a asumir los diseños. ¿Cómo se dio ese cambio y cómo aprendiste a desarrollarlo?

Conozco a Luis desde hace muchísimos años y tenía muy claro que, si alguien podía expresar a la perfección la idea que tenía en la cabeza para el sello, era él. Siempre nos hemos entendido muy bien y trabajar con él es increíble. Compartimos muchas referencias, gustos e inquietudes, y durante estos años he aprendido muchísimo trabajando a su lado.

A mí siempre me ha gustado el diseño gráfico y ya había trabajado anteriormente con otros diseñadores en distintos proyectos editoriales. En una época incluso estuve viviendo con diseñadores gráficos, así que imagino que ese interés también se acaba contagiando.

Hace tres años hice un máster en postproducción de vídeo y el año pasado otro en diseño gráfico. Son disciplinas que realmente me gustan y que también me ayudan a expresarme y a desarrollar mejor el universo visual del sello.

Tengo entendido que hoy Distrito 91 funciona como colectivo. ¿Cómo se fue conformando el equipo y cómo trabajan actualmente?

Con el crecimiento del sello y el hecho de empezar a organizar cada vez más fiestas, el proyecto también fue tomando otra dimensión. En ese proceso fue bastante orgánica la manera en la que terminamos juntándonos Dani Surco, Ángela Grief y yo.

Compartimos muchos gustos musicales y, sobre todo, una visión muy parecida de lo que significa para nosotros la escena electro y la cultura que hay alrededor. Poco a poco empezamos a implicarnos cada vez más en el proyecto y a trabajar juntos tanto en el sello como en las fiestas.

Al final la música es algo para compartir, y hacerlo con amigos y con gente que comparte la misma pasión hace que todo tenga mucho más sentido.


Dani Surco, Ángela Grief y Fabio Vinuesa

 En los últimos años el sello ha tomado un impulso importante. ¿Ha habido alguna etapa que haya sido decisiva para que esto ocurriera?

Creo que especialmente a partir de 2024 el proyecto empezó a dar un salto importante. Fue el momento en el que empezamos a funcionar más claramente como colectivo, juntándonos Dani Surco, Ángela Grief y yo, y también empezando a coincidir y colaborar más con otros artistas y DJs cercanos a nuestra escena.

En ese proceso fuimos estrechando la relación con gente como Allumynd, Robot City, Mecanizados Colomer o Elmer Davy, entre otros. Poco a poco se fue generando un entorno muy natural alrededor del sello, donde no solo estaban los lanzamientos, sino también las fiestas y una red de artistas con sensibilidades parecidas.


  


 En 2025, Distrito 91 celebró su 5° aniversario con una serie relevante de fiestas, lanzamientos, podcast, y además se presentaron en el festival Ombra, donde también debutaste en vivo con tu proyecto más reciente, Protocolo SysEx. ¿Cómo fue ese año para ti y para el sello?

Fue un año bastante loco, la verdad. Estuvimos organizando muchísimos eventos por distintas ciudades de España para celebrar los cinco años del sello, juntándonos con otros colectivos, artistas y amigos de la escena.

También fue un año muy especial a nivel de lanzamientos. Pudimos editar discos de artistas como Transpac o Boris Divider, que para nosotros siempre han sido referencias muy claras dentro del sonido que nos gusta y músicos a los que admiramos desde hace mucho tiempo.

Fue muy bonito ver cómo el proyecto había ido creciendo y cómo se había generado una red de gente alrededor de Distrito 91 con la que compartimos muchas inquietudes. Todo ese recorrido culminó con el showcase en Ombra Festival, que fue uno de los momentos más especiales que hemos vivido juntos. Además, para mí tuvo también un significado particular porque fue la primera vez que presenté en directo Protocolo SysEx.


Ángela Grief, Fabio Vinuesa y Dani Surco
Fabio Vinuesa / Protocolo SysEx
     

 Geometría Virtual, tu EP debut de Protocolo SysEx, da inicio a una trilogía. ¿Por qué elegiste ese nombre y qué plantea este primer capítulo?

El nombre de Protocolo SysEx viene del sistema System Exclusive, un tipo de mensaje dentro del protocolo MIDI que apareció en los años ochenta y que permite que sintetizadores, cajas de ritmos y otros dispositivos electrónicos se envíen información específica entre ellos. Básicamente son flujos de datos que viajan entre máquinas para comunicarse y sincronizarse.

Siempre me pareció interesante esa idea de máquinas hablando entre sí e intercambiando información en cadena. El proyecto nace también de imaginar ese ecosistema de dispositivos electrónicos que utilizamos para hacer música como una especie de red que intercambia datos constantemente.

A partir de esa idea técnica empecé a desarrollar un concepto más narrativo que gira alrededor de la inteligencia artificial, la singularidad tecnológica y la posibilidad de que en algún momento surja una IA fuerte y autoconsciente capaz de adquirir el control del planeta por encima de los humanos.

En ese contexto también me interesa la dimensión casi espiritual que podría surgir alrededor de esa tecnología: la idea de que, de alguna forma, podríamos terminar creando una especie de dios a nuestra propia imagen y semejanza. 

Geometría Virtual es el primer capítulo de esa narrativa.




 ¿Qué cambia en tu forma de crear como Protocolo SysEx respecto a Fabio Vinuesa?

Cuando trabajo como Protocolo SysEx parto siempre de una conceptualización bastante clara. Hay algo más allá del propio sonido en sí. La música sigue siendo el núcleo, pero la utilizo también como una forma de desarrollar una idea o construir una narrativa.

En mis trabajos como Fabio Vinuesa el enfoque quizá está más centrado en la pista de baile o en una aproximación más directa al electro. En cambio, con Protocolo SysEx me interesa construir un universo más amplio donde la música, el concepto y la parte visual forman parte de un mismo relato.

Eso también condiciona bastante mi manera de crear, porque intento expresar con el sonido toda esa narrativa futurista, y ahí está precisamente lo interesante del proceso creativo.






 
¿Qué viene ahora para Distrito 91 y para tus proyectos musicales?

Por mi parte quiero seguir desarrollando el proyecto de Protocolo SysEx, tanto a nivel musical como en el directo A/V, que es una parte muy importante del concepto. Me interesa seguir explorando ese formato y poder presentarlo en distintos contextos.

En cuanto a Distrito 91, seguimos trabajando en nuevos lanzamientos. Muy pronto anunciaremos una nueva serie de discos, D91_LINKSERIES, que reunirá a distintos artistas dentro de una misma idea de colaboración. Además, también tenemos preparados un par de debuts nacionales que nos hacen mucha ilusión y que creemos que van a sorprender bastante.

Y, por supuesto, la idea es seguir organizando eventos y fiestas, que son una parte fundamental del proyecto. Al final el sello no son solo los discos, sino también generar espacios donde toda esa música pueda encontrarse con la gente en la pista de baile.


Catálogo completo: 

Links Distrito 91:
Instagram: @distrito__91

Links Fabio Vinuesa / Protocolo SysEx:
Instagram: @fabiovinuesa










Comentarios